Recientemente se ha emitido por televisión la serie titulada “Los pilares de la tierra”, basada en la novela con el mismo título del escritor Ken Follett. La verdad es que no había leído el libro, y precisamente por ello, y porque me lo habían recomendado con insistencia decidí verla y al propio tiempo conocer el período histórico en el que tiene lugar la acción, a fin de entender mejor el cómo y el porqué de esos acontecimientos. El asunto me venía rodado pues estaba leyendo el libro titulado “Sarum” que, en forma de novela histórica, repasa momentos especialmente importantes de la historia de la Gran Bretaña, desde los albores de los tiempos hasta nuestros días. Magnífico y recomendable libro. Pues bien, con Sarum, un poco de Wikipedia y unas notas de un libro que compré en Londres titulado “Kings and Queens” me enteré de lo que pretendía y que aquí transcribo, pues pienso que puede ser de interés para alguno de los lectores de nuestra revista “Renaiximent”.

Arbol genealógico de Guillermo I

La serie televisiva está ambientada en la Inglaterra de la Edad Media, en concreto en el siglo XII, durante un periodo de la guerra civil conocido como la “Anarquía inglesa”, entre el hundimiento del barco White Ship y la ejecución del arzobispo Thomas Becket.

En los inicios del segundo milenio, y tras la fragmentación del imperio romano y del desmembramiento del imperio de Carlomagno, aún no se habían formado los países de Europa y había constantes disputas entre los señores feudales. Los condes de Normandía trataban de poner orden, primero en esa región y luego en la conquistada isla de Inglaterra.

Guillermo I El Conquistador

Guillermo I el Conquistador, llamado también “El bastardo”, tuvo dos hijos: Guillermo II Rufus (el Rojo) y Enrique, al que sucedió el sobrino de éste Esteban. Pero el reinado de Estaban estuvo marcado por la disputa del trono entre él y su prima Matilde y aunque Esteban fue coronado rey, el estado de guerra permanente entre los seguidores de ambos bandos impidió el gobierno real y efectivo del país durante el reinado de éste.

En efecto, durante el reinado de Esteban (1135-1154) se producen una serie de conflictos que desembocan en una guerra civil, período que se conoce como “La Anarquía”, originándose una sucesión de luchas por hacerse con el trono entre Esteban, hijo de Guillermo II el Rojo (Rufus) y la hija del rey Enrique I, Matilde, que se consideraba la legítima heredera al trono, pues aunque el rey Enrique I había tenido un hijo, Guillermo, éste había muerto con tan solo 17 años, ahogado en el hundimiento del barco “White Ship” que lo trasladaba a Inglaterra en 1120, por lo que el rey nombró a su hija Matilde como sucesora al trono, obligando a los nobles, incluido el propio Esteban, a que le prestaran juramento de fidelidad.

La emperatriz Matilde, se propuso cruzar el Canal de la Mancha para desembarcar en Inglaterra, pero el Papa Inocencio II y Luís de Francia apoyaban a Esteban. El 24 de Junio de 1139 estalló la crisis que amenazaba el reinado de Esteban, dando paso, como hemos comentado, al período de la historia de Inglaterra conocido como la “Anarquía” debido a las pretensiones al trono de la emperatriz Matilde, prima de aquel. La emperatriz desembarca en el sureste de Inglaterra y sin oposición del rey se traslada a Bristol donde se reúne con sus partidarios, estallando la Guerra Civil.

Al propio tiempo se produce un conflicto entre el rey y los obispos, es decir entre el Estado y la Autoridad religiosa. ¿Quién era superior en la Tierra, el Papa o el Monarca?. Este conflicto persistió en Europa durante toda la Edad Media y más allá y tuvo, en el caso que nos ocupa, nefastas y sangrientas consecuencias cuando Thomas Becket, arzobispo de Canterbury, fue ejecutado a raíz de una disputa con el rey Enrique II.

La situación de crisis no se resolvió hasta 1153, un año antes de la muerte de Esteban, cuando por el Tratado de Wallingford, se nombró heredero de la corona al hijo de Matilde, Enrique, futuro rey Enrique II, que significó el establecimiento de la dinastía Plantagenet en la corona de Inglaterra.

Relicario de Thomas Becket

El rey Enrique II (1154-1189), hijo de la emperatriz Matilde, sobrino y sucesor de Esteban había recibido de sus padres un inmenso patrimonio situado al otro lado del Canal de la Mancha. Sus hijos Ricardo Corazón de León (1189-1199), ausente por hallarse en la 3ª Cruzada, y Juan (1199-1216) que perdió una buena parte de su imperio (Juan sin Tierra), reinó con orden y paz hasta la revuelta de los barones que acabó con la capitulación del rey y la firma de la Carta Magna en 1215 por la que el poder real se veía limitado por una asamblea o parlamento de nobles, siendo considerada como un antecedente de los modernos regímenes políticos y produciéndose asimismo la separación entre la Iglesia y el Estado.

Pocos años después se redactan las Estipulaciones de Oxford: nueva Carta de las Libertades, que fue una ampliación de la Carta Magna. En ella se otorgaban grandes privilegios a los magnates del reino, uno de cuyos líderes era Simón de Monfort, considerado el fundador del parlamentarismo. Este personaje que tuvo una destacadísima intervención en la historia inglesa, también tuvo gran relevancia en la historia de la Corona de Aragón, al ser parte importante en la vida del padre de nuestro rey Jaime I el Conquistador y de él mismo. Pero esa es otra historia.