Definición

La cognitiva de la religión, es el estudio interdisciplinar entre la Neurociencia, Neuroética, y Neurofilosofía, para explicar como la mente humana adquiere, genera y transmite los sentimientos religiosos.

Breve recuento histórico

Se conoce que el historiador griego Herodoto que vivió entre el 484 y el 425 a. C. describió las culturas de varios pueblos del espacio geográfico conocido en su tiempo; interrogó a los informantes clave, observó y analizó sus formas de vida —al igual que los antropólogos modernos—, e informó sobre las diferencias existentes entre ellas, en aspectos tan importantes como la organización familiar y las prácticas religiosas.

Es en el siglo XV cuando los exploradores europeos descubren nuevos campos de conocimiento al entrar en contacto con diferentes pueblos y culturas del Nuevo Mundo, África, el sur de Asia y los Mares del Sur, dio como resultado la introducción de ideas revolucionarias acerca de la historia cultural y biológica de la humanidad. En el siglo XVI se considera a fray Bernardino de Sahagún como uno de los antecedentes más notables de la etnografía. Su obra ``El Códice Florentino, es de vital importancia en el conocimiento de la civilización mesoamericana precolombina.

Pero es preciso llegar a finales del S. XVIII y el S.XIX, para que los estudios antropológicos alcancen un desarrollo importante comenzando a usarse el método llamado de Observación Participativa en donde el antropólogo se sumerge en la cultura que se desea estudiar aprendiendo su idioma, creencias, leyendas, usos y costumbres, para anotar y catalogar la información en orden y objetividad. Este período está, muy influenciado por las teorias de Spencer y Darwin sobre el evolucionismo.

Entre los destacados de esta época tenemos a Sir Edward Burnett Tylor, (Cultura primitiva, 1871), donde defiende la teoría del animismo en el origen de la religión y Sir James George Frazer, (La rama dorada, 1890), donde defiende a la magia como origen, pero ambos coincidían en que el hombre primitivo tenía un pensamiento errado sobre el entorno y por eso construyó creencias y rituales religiosos para encontrar sentido a su existencia además de dar trascendencia y explicación al mundo, al universo y todo lo imaginable.

A mediados del s.XX, se encuentra la vertiente de estudios que busca encontrar las funciones sociales y psicosociales de la religión, analizando a ésta como un elemento central de la mente, la cultura y la sociedad. Para Freud, el origen de la religión se basa, en las concepciones animistas de Tylor, pero con la participación de las concepciones de su propio desarrollo teórico, como los conceptos del complejo de Edipo, el inconsciente y la libido, por lo que le da mucha importancia a la influencia religiosa durante la infancia porque repercutirá en el comportamiento adulto.

El periodo que va de la segunda posguerra hasta finales del siglo pasado, se concibe a los fenómenos religiosos como parte central de la expresión cultural que se debe aceptar y comprender.

En 1974 el antropólogo Scott Atran organizó un debate en Francia sobre la naturaleza de los aspectos universales en el pensamiento humano y la sociedad, con la participación del lingüista Noam Chomsky, el psicólogo Jean Piaget, los antropólogos Claude Lévi-Strauss y Gregory Bateson, y los biólogos François Jacob y Jacques Monod.

Este diálogo entre figuras prominentes de diversos campos científicos se considera como punto clave del desarrollo de la ciencia cognitiva y fundidos en este marco multidisciplinario, los antropólogos cognitivos Sperber y Atran, generan en los 80s una nueva visión de la religión, conceptuándola como un subproducto evolutivo de la convergencia funcional de un sistema de capacidades mentales.

Todo este conocimiento en pleno desarrollo involucra directamente a la antropología de la religión, la ciencia cognitiva y la neurociencia, entre otras disciplinas, y ha significado el establecimiento formal de la Ciencia Cognitiva de la Religión.

En 2006 se funda la Asociación Internacional para la Ciencia Cognitiva de la Religión y en 2007 el inicio del proyecto EXREL (EXplainning RELigion) en el Center for Anthropology and Mind de la Universidad de Oxford.

Estudio neurocognitivo de la religión

La Neuroantropología es la ciencia que se encarga del estudio de la evolución biológica del sistema nervioso desde la aparición de los antepasados del hombre hasta nuestros días. Su objeto central de estudio es el cerebro, órgano encargado de recibir información tanto del interior del cuerpo como del exterior, analizarla y dar una respuesta acorde con esa información, además es el órgano que diferencia al ser humano de las otras especies porque le permite aprender, razonar, pensar, crear y desarrollarse en medio de la sociedad.

Los avances en la tecnología de formación de imágenes del cerebro, ha hecho posible un amplio desarrollo en esta área del conocimiento, a pesar de los inconvenientes éticos que pueden generar los métodos de investigación, que llevan a plantear problemas morales a veces inaceptables. Francis Crick físico y biólogo británico que recibió el premio Nobel en 1963 por la descripción de la estructura en doble hélice del ADN, es autor del libro La búsqueda científica del alma, donde plantea que existe en el cerebro humano un grupo de neuronas que son el origen del alma' y la conciencia, y de ese modo la mente y aun sus productos más sublimes pueden ser explicados por reacciones bioquímicas del cerebro. A través de procedimientos como la resonancia magnética funcional, hoy podemos cartografiar áreas del cerebro, bien cuando éste realiza procesos normales o de sobre-esfuerzo, como cuando su estado se presupone patológico. Ahora podemos observar qué áreas se activan cuando alguien intenta aprender un idioma, discute, se emociona, piensa profundamente, o se abstrae

Eje neurocognitivo

Desde los primeros Homos que con un mejor desarrollo cerebral les llevó a plantearse preguntas sobre la vida,la muerte, y el mundo que les rodeaba lleno de fenómenos naturales, ignorando su origen y causa, y de fieras peligrosas, originaban emociones negativas de temor, ansiedad y miedo, produciendose descargas hormonales con influencia específica tanto en el cerebro arcaico - Hipocampo, ganglios basales etc.,como en el de nueva aparición, el cortex cerebral-,que activaron el eje hormonal Dopamina-Serotonina-cerebro,desarrollándose las capacidades de pensamiento mágico y creencia sobrenatural como recurso de autodefensa a la ansiedad y miedo al sentirse protegidos por un ente superior todo poderoso.

Con el adelanto de los estudios en Neurociencia se ha constatado que la activación de las regiones prefrontal, parietal y gangliobasal (Harris et al. 2007), se relaciona con la expectativa de recompensa mediado por la vía meso cortical dopaminérgica.
expectativa de recompensa
Se ha comprobado el vínculo que existe entre el pensamiento mágico y la acción de la dopamina y dopamina-serotonina en las zonas prefrontal, frontal, parietal y ganglio basal del cerebro. En resumen, este eje hormonal-cerebro constituye el componente cognitivo del animismo y de las bases neurocognitivas de la religión (cf. Previc 2006).

Las áreas temporal y parietal han sido y son fundamentales en todos los aspectos humanos más distintivos: el lenguaje (Friederici 2006), el arte (Koelsch et al. 2005; Brown et al. 2006; Fairhall et al. 2008), el manejo y la elaboración de herramientas (Lewis 2006; Stout & Chaminade 2007), la capacidad numérica (Piazza & Dehaene 2004; Masataka et al. 2005; Ansari et al. 2005; Cantlon et al. 2006) y el fenómeno religioso.

conexiones temporales

El lóbulo Parietal, además de otras funciones tiene la de estructurar la intención y procesa la lectura de señales sociales del entorno, funciones evidentemente relacionadas con la planificación conductual y para nuestro tema su sustrato neural más importante es el surco intraparietal (SIP) y las áreas inmediatas que divide (lóbulo parietal superior e inferior)que permiten fusionar ideaciones de índole «matemático-místico». El área izquierda de orientación genera la sensación de un cuerpo físicamente delimitado, en tanto que la derecha crea la representación del espacio externo a dicho cuerpo. La actividad del área de orientación requiere el ingreso de datos sensoriales. Si (como ocurre en la meditación profunda) no se da la entrada de tales datos al área izquierda, se limita la capacidad del cerebro para establecer la distinción entre el cuerpo y el espacio exterior. En el caso del área derecha, la ausencia de datos sensoriales provoca una sensación de espacio oceánico infinito.

Newberg, d'Aquili y sus colegas escanearon la actividad cerebral de ocho meditadores budistas y constataron disminución del flujo sanguíneo en estas áreas e incremento en la prefrontal induciéndose entonces la sensación de profunda unidad cósmica, típica en la experiencia religiosa de fusión del yo con el entorno y la profunda conexión entre los diversos elementos de la realidad, por la interacción funcional parieto-frontal: incremento en la actividad del cortex prefrontal dorsolateral(CPFDL) izquierdo,y decrecimiento en el cortex parietal posterior superior izquierdo que procesa la información sobre el espacio y la ubicación del cuerpo en el mismo: determina dónde termina el propio cuerpo y comienza el espacio exterior.

Las zona frontal y específicamente la dorsolateralprefontral está conectada a los cortex asociativos parietal/temporal/occipital, además participa con una profusa y compleja conexión con otras muchas partes del cerebro, lo que sugiere que la función global de la corteza prefrontal podría ser la de integrar sus funciones propias con las de otras áreas corticales y subcorticales de cara a la representación del “objeto” que interviene en la relación sujeto-objetiva donde los aspectos abstractos de la percepción sensorial se enlazan en una vivencia unitaria e interactúa con la sociocultura. Toda esta red de conexiones es la base que enlaza la realidad externa (Entorno y sociocultura), que llega por los sentidos organolépticos con la realidad interna(consciencia o conocimiento de uno mismo) para crear una vivencia unitaria. Los procesos de aprendizaje, la memoria y el comportamiento, incluidos la ética y los sentimientos, están contenidos en éstas redes de neuronas.

Durante la adolescencia el aumento de los niveles de dopamina ligados a la recompensa emocional ayuda al fortalecimiento de las redes neuronales que se están mielinizando aumentando y construyendo el aprendizaje de patrones de conducta. A su vez, un mayor nivel de oxitocina ayuda a mejorar las relaciones sociales. (Pleger B. et al. (2009). Influence of dopaminergicall y mediated reward on somatosensory decision making. PLoS Biol 7. Las particularidades de la religión (ser Cristiano, Musulmán o Budista)son evidentemente productos de la cultura (del exocerebro). La cultura opera como un sistema de protección y las religiones, con sus respectivos sistemas de creencias y prácticas son los primeros sistemas culturales conocidos referidos a la protección de la multiplicación genética y la nutrición de los infantes, y da una dimensión cultural por su influencia en el mundo del pensamiento, del arte y la política. La religión cobra fuerza como fenómeno cultural debido a que ésta ayuda a construir la personalidad en la infancia y a asegurar la cohesión social a través de la configuración de un ethos colectivo.

La religión y la magia no sólo explican cosas y ayudan a las personas a alcanzar metas, también entran en el dominio de los sentimientos. Las técnicas mágicas pueden disipar dudas que surgen cuando los resultados están más allá del control humano. De modo similar, la religión ayuda a las personas a enfrentarse a la muerte y a superar las crisis vitales.

Religión en los pueblos primitivos

Se habla de «religiones» para hacer referencia a formas específicas de manifestaciones del fenómeno religioso, compartidas por los diferentes grupos humanos. En los pueblos primitivos, la religión constituye el principal entramado social que brinda estabilidad y afán de supervivencia al grupo a través del mito, se sienten descendientes de un dios, semidiós o héroe y con un cometido místico. La participación en un ritual genera solidaridad independientemente de sus pensamientos particulares y de sus diversos grados de entrega, los participantes sumergen temporalmente su individualidad en una comunidad en que se relatan historias religiosas o cuasi religiosas sobre entes sobrenaturales y que se vuelven a narrar de generación en generación. Los ritos de transición implican cambios de status social como el de joven a adulto o de novato a veterano. En términos más generales, un rito de transición puede señalar cualquier cambio de edad o condición social. Los ritos de transición de las culturas contemporáneas incluyen las confirmaciones, los bautismos, bar mitzvahs, y novatadas. Los mitos suelen incluir el propio relato de un pueblo sobre su creación, sobre el comienzo de su mundo y los hechos extraordinarios que afectaron a sus antepasados. Un elemento de suma importancia en el entendimiento de la actividad religiosa se refiere a la serie de restricciones que ésta va a imponer en el quehacer de la vida profana a través de un tabú. Sin lugar a dudas se trata de una de las formas más exteriorizadas y evidentes de la implicación de las estructuras religiosas en la vida cotidiana de las personas, que parte de de lo permitido y lo prohibido, en lo cual una colectividad va a determinar moralmente lo que es bueno y lo que es malo.

Religión en los pueblos modernos

Las funciones de la religión de:

  • Cosmovisión o interpretación del mundo: origen, sentido, destino, salvación…
  • Estabilidad social, dirigida al grupo como tal, a través de la sacralización de la familia y el trabajo, de la moral y la autoridad, instituciones, ritos de paso y de sacrificio, etc.
  • Función económica y de control. Aparición del capitalismo.
  • Función psicológica, de estabilidad emocional, dirigida al individuo: sentido a la vida, salvación individual mediante la gracia, integración en la comunidad celeste mediante la salvación.

La religión en las sociedades modernas ha perdido importancia en estas funciones. Ya no representa la única forma de moral, al desarrollarse el Derecho y la Ciencia da la cosmovisión y sentido a la vida, que somos y a donde nos dirigimos.También las Instituciones del Estado desempeñan gran parte de las funciones que tradicionalmente venía realizando la religión.

Apesar de eso en el siglo XXI la Religión continúa siendo una de las características más prominentes de la vida humana. Mientras que la mayoría de las sociedades desarrolladas se han tornado seculares, con la curiosa excepción de los Estados Unidos, la religión ortodoxa está en expansión en el mundo en desarrollo. En efecto, la humanidad parece estar proporcionalmente convirtiéndose en más religiosa, crecimiento del Islamismo en el mundo Musulmán, la difusión del Pentecostalismo en África, y la religiosidad suigéneris en los Estados Unidos.La utilización de los medios de comunicación y los consecuentes instrumentos desarrollados en este campo para poder transmitir información a través de las redes on line que componen el sistema mundial de comunicación, por lo que se puede considerar que los hechos religiosos continúan impactando los distintos matices emocionales que tienen que ver con la dualidad sagrado-profano, aun en la llamada aldea global.

El problema a resolver en las sociedades, es que no aceptan formas alternas de pensamiento, ni reconocen, comprenden y respetan las diferencias entre ellas. En el tintero queda la disyuntiva de la Religión Escolarizada.

Según los criterios de Fernando Sabater, "La catequesis debe ser libre en una democracia pluralista, y sin duda gana en libertad y diversidad cuando el ministerio público ni la financia ni la administra". Los planes de estudio deben incluir una asignatura que trate de la historia de las religiones, de símbolos y mitologías, con preferente atención si se quiere a la tradición greco-romana-cristiana-hebrea, que tan importante es para comprender la cultura a la que pertenecemos.

Pero no se ocupará de formar a los creyentes sino de informar a los estudiantes. No ha de estar a cargo de un cuerpo especial de profesores vinculados al obispado, ulemas, ni a los rabinos, ni a los derviches..., sino de especialistas en filosofía, en historia o en antropología, porque la fe -al menos la buena fe- no admite puntuaciones terrenales.

Neuroética

En el siglo XXI llega la Neuroética, o sea la ética de la Neurociencia que está basada en la Neurofilosofía, que es la que indaga sobre las bases neurológicas del conocimiento moral, o sea qué es lo que ocurre en el cerebro cuando se trata de decisiones morales. Toda la actividad psicológica de las personas depende del funcionamiento de su cerebro y así como nadie duda de que la actividad motora de una persona depende del estado de su sistema nervioso, tampoco dudamos de que el resto del comportamiento humano también depende de él
Catedrática de Universidad, Depto. de Filosofía del Derecho, Moral y Política
Javier Del Arco Carabias
. La Neurofilosofía es un proyecto que tiende a la unificación del esfuerzo filosófico y científico con el objeto de mejorar la comprensión de la naturaleza humana, buscando honestamente la verdad, "los científicos son filósofos y los filósofos son científicos. Si la meta no es la verdad ni el bienestar humano, no son ni lo uno ni lo otro". En España contamos con Javier Del Arco Carabias, Biólogo y Filósofo, es profesor de Universidad y Coordinador Científico de la Fundación Vodafone España. Dedicado al estudio de la Neurofilosofía para conciliar humanismo, ciencia y tecnología, y Adela Cortina Orts, filósofa y catedrática de Ética de la Universidad de Valencia, ganadora del Premio Internacional de Ensayo Jovellanos 2007 y Directora de la Fundación ÉTNOR para la ética de los negocios y las organizaciones.

El cerebro humano crea procesos de aprendizaje, memoria y comportamiento, incluidos la ética y los sentimientos desde su nacimiento hasta su muerte. Al rededor de los 18 a 20 años de edad,ya ha creado una profusa y compleja conexión entre todas las regiones cerebrales, que le permiten autodeterminación, toma de decisiones y enlazar la realidad externa que llega por los sentidos organolépticos con la consciencia o conocimiento de uno mismo para crear una vivencia unitaria que interactúa con la sociocultura. Estas capacidades del cerebro son base común a todos los hombres, que las heredamos, ampliamos y transmitimos durante toda la andadura de la humanidad. Podemos entonces hablar con propiedad de que los valores éticos están originados y arraigados en nuestra biología, y ésta es común a todos los humanos, que lo único que nos hace diferentes es la interacción del medio sociocultural con el individuo, por lo cual podemos tener la esperanza de que la Neuroética pueda hacer converger, normas y reglas universales a todas las etnias humanas y acabar para siempre con las escusas religiosas para hacer guerras.

Fuentes

http://humanismonaturalistacientifico.blogspot.com/2009/02/antropologia-y-religion-1_23.html

http://humanismonaturalistacientifico.blogspot.com/search/label/NEUROCIENCIA%20DE%20LA%20RELIGION

http://www.tendencias21.net/Esta-Dios-en-nuestro-cerebro_a1098.html

ANDRADE, G. (2003), “Las nuevas tendencias religiosas a partir de la Globalización” en Revista de Ciencias Sociales, enero-abril, año/vol. VIII, núm. 001, Venezuela, Ed. Universidad de Zulia, ISSN 1696-7348 pp. 62-74.

Adela Cortina Orts "NEUROÉTICA ¿ÉTICA FUNDAMENTAL O ÉTICA APLICADA?" Adela Cortina Orts "NEUROÉTICA Y NEUROPOLÍTICA"

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