FERIA DE MORELLA

Desde niña siempre tuve una gran ilusión de que llegase los días de la feria, venían las primas de mis amigas que vivían fuera. El grupo de amigas era mayor y podíamos jugar mucho mejor, nos daba mucha alegría podernos ver de nuevo, solo nos veíamos dos o tres veces al año. Por la cuesta de delante de mi casa toda la mañana desde muy temprano empezaban a subir caballerías llevaban sus mejores “saries”, y en el “cornitxol” llevaban los niños más pequeños, envueltos en mandiles blancos como la nieve, rematados con bonitas puntillas, los más mayores, sentados encima del “albardó” y sus padres llevando las riendas. Cuando visitábamos la feria nos gustaban los caballitos y los coches de choque, que por feria siempre venían, nos gustaba comprarnos churros y pasar por donde estaba la parada de la tómbola siempre llevaban muchos juguetes y unas muñecas preciosas, solo las podíamos mirar, pocos eran los que podían comprárselas, , y para los niños aún no se había inventado la paga que ahora los padres y abuelos dan cada semana. Siendo ya más mayorcita nos dejaban salir hasta las once de la noche a oír la serenata que la banda de música tocaba en la “costereta de Roman”. Para mí, este es el recuerdo que tenia de la feria de Morella. Pero..........llegó el 2006. Cuando se celebró el 750 aniversario de la primera feria, fui a una conferencia que se daba sobre ella, me llamó tanto la atención los datos y como explicaron sus orígenes que me he decidido hacer un trabajo sobre la feria. ( Al pedirnos el profesor de informática que tenia que hacer un trabajo)

El pastoreo y la ganadería existen desde tiempos inmemoriales pero dejo el recuerdo y voy A empezar, desde la reconquista.

EL ORIGEN DE LA FERIA Como nos cuenta la historia. Morella, crecía en importancia en todos sus ordenes. Al conquistar Morella el rey D. Jaime I de Aragón el 7 de enero 1232 le dio un empuje muy importante al comercio y la ganadería que hizo necesario establecer un mercado. El pueblo creció, se creo un nuevo barrio en su parte baja que más tarde se llamaría el SOL DE VILA (nombre que aun usamos en nuestros días).


Esta prosperidad de la ganadería y de la industria necesitaba un mercado que canalizara y absorbiera el exceso de producción. El consejo de Morella le pidió al rey Jaime I que les autorizase crear un mercado y una feria anual. El rey desde Zaragoza el día 6 de marzo de 1256 autorizó la celebración de un mercado semanal y una feria anual por San Miguel (29 de septiembre) excluyendo a los morellanos del pago de toda clase de tributo. Estando el rey en Zaragoza el 10 de febrero de 1264 concedió a Jafias Maymóm y demás hebreos, que podían establecerse en Morella y en alguna de sus aldeas, fue tan bien acogida esta orden, que, los judíos tan expertos en comerciar, le dieron tanta prosperidad, que, en Morella floreció, un gran número de. artesanos: orfebres, pintores, escultores, imagineros, alfareros, herreros, forjadores, tejedores, y peraires, acreditando su buen trabajo en toda la Corona de Aragón.

Fue tan grande la importancia que tubo la feria, que otras poblaciones quisieron hacerle competencia. De nuevo los hombres del consejo le pidieron al rey que no permitiera que otras poblaciones celebrar ferias en estas mismas fechas. D. Jaime I y, este, el año 1270 dictó una orden que no se podía hacer otras ferias en las fechas que sé hacia la de Morella (por lo visto esta orden se cumplió rigurosamente durante el reinado de D, Jaime). A, su muerte, el rey Pedro IV el 16 de agosto de 1277 dicto una orden a los vecinos de Morella, que no, pusieran impedimento para que a otros pueblos pudieran celebrar sus ferias en las mismas fechas.

La base de la economía morellana medieval, era la ganadería y su desarrollo se podía catalogar así:

CLASE DE GANADO: lanar, cabrío, porcino, equino, y vacuno llegando las transacciones a varios miles de cabezas.

MANIPULADOS: lanas, pieles, cueros, jamones y cecina.

        -MANUFACTURADOS: los buenos quesos  de Morella, la excelente cuajada, el  riquísimo requesón, los embutidos de gran fama, y los afamados tejidos de lana (mantas morellanas, alforjas, etc.


Una vez manufacturados sus productos, le dan tanta riqueza y tanto auge al señorío de Morella, que era necesario una segunda feria. El rey Jaime II estando en Barcelona atendió los ruegos de los jurados y concedió un documento. Dicho documento dice

“...Además de la concesión hecha por nuestros predecesores.....nos dignásemos conceder otra que empiece en la fiesta de San Juan Bautista y continúe durante diez días...y se celebren perpetuamente..."

El esfuerzo de tanta gente de campo, mas el trabajo que hacían los se dedicaban al comercio y la industria hizo imposible poder absorber tanta lana, pieles, y productos que se producían en la zona de Morella. Se decidió abrir el comercio hacia el exterior por mar. El mayor cliente fue el mercader Toscano Francisco Di Marco Datini, De Parto (Italia) que desde 1399 a 1410 compro gran cantidad de la producción de lana (dicho mercader tubo la necesidad de tener en la zona representantes para comprar el producto, y cuidarse de sus embarcos.) Su principal puerto fue Peñiscola. La productos agrarios eran los cereales las legumbres i el azafrán, que se producía en Forcall, era de gran cantidad y calidad(los representantes de DATINI decían “ es el safrà milló del la terra “ Los privilegios y franquicias concedidas a Morella y sus aldeas fueron respaldados por varios reyes: el rey Alfonso IV el Benigno, el rey Pedro IV el Ceremonioso, el rey Fernando I de Aragón llamado el de Antequera y por el emperador Carlos V. El rey Felipe V abolió todos los fueros, franquicias y privilegios de todos los españoles, pero este rey, concede a la Villa de Morella poder para celebrar mercado, libre, de cualquier impuesto una vez por semana. Dice así el Real Despacho: “ En atención a la fidelidad y servicios de la villa de Morella, del reino de Valencia, he venido en concederle un día de mercado franco cada semana. Tendráse entendido en la Cámara y se dará para su cumplimiento el despacho necesario. Rubricado de la real mano en Madrid á 27 de febrero de 1712”(este despacho se quemó en 1840). Los regidores señalaron el jueves de cada semana para celebrar el mercado que el rey les había concedido. La reina Isabel II, por real decreto de 28 de septiembre de 1853 dio libertad de establecer, suprimir, trasladar las ferias y mercados a los Ayuntamientos, con la obligación de comunicar al gobierno civil para su aprobación. Mas tarde en la ley Municipal 1877 se aprobó que solo los Ayuntamientos tenían la competencia en esta materia, (esta aprobación también la reafirmaría el estatuto Municipal de 1924.) Al quedar en libertad los Ayuntamientos para poder establecer nuevos mercados Morella estableció el mercado del domingo qué con el que ya tenia se quedó con dos días por semana, de mercado. También autorizó que la feria anual se celebrara el tercer sábado de setiembre y domingo siguiente; en el año 1881 sé acordó solicitar el permiso para prolongar la feria.

Durante los días de la feria se hacían muchas transacciones. Era una de las ferias más importantes de España. En el año 1908 por ejemplo, pasaron por la feria de 32.000 a 34.000 cabezas de ganado y unas 700 caballerías entre mayores y menores. En un principio la feria de caballerías tenia lugar en la plaza de los estudios, en la sesión del2 de octubre de 1902 el Ayuntamiento en sesión y por unanimidad, a cuerda que en años sucesivos la venta de ganado caballar, mular y asnal en los días de feria, se situaría en el sitio denominado La Nevera desde La Tejería hasta la fuente del Trinquete. Con los años, la feria cambió de fecha. Últimamente en 1987 la feria se trasladó al sábado anterior al segundo domingo de septiembre y también al mismo domingo.

Durante siglos la feria de Morella se celebra puntualmente sirviendo de base para las transacciones más importantes de cada época. Con el tiempo perdió importancia. Con los avances de las comunicaciones, estuvo a punto de perder se la feria, él comerció de compra y venta del ganado se podía hacer durante todo el año, no hacía falta esperar la feria. Pero ahora desde 1983 ha vuelto con fuerza y ha evolucionado, ahora vuelve a ser una gran feria, una de las mejores ferias de la Comunidad Valenciana En la feria de nuestros días se puede encontrar de todo, se celebra en La Alameda, la ganadería se sitúa en el prado(o sea en la parte de San Miguel), ahora es el vacuno el que llama más la atención, también hay lanar y cabrío; la maquinaría agrícolas tractores, máquinas segadoras etc. coches, camiones, están en la parte del portal de los estudios los tenderetes de toda clase, están situados en el paseo; embutidos, quesos, aceite, turrones, bisutería, toda clase de menaje, la confección de ropa, zapatos, bolsos etc. en el segundo paseo de la alameda

Ahora los morellanos tenemos la obligación de trabajar para que esta feria no se pierda, es un deber, después de mas de 750 años que el rey D. Jaime I concediera a Morella el privilegio de una feria, que a pesar de los tiempos de decadencia, tenga todavía tanto esplendor.